Saltar al contenido
Contabilidad para cumplir. Dirección financiera para crecer.Reservar llamada

Servicio

Dirección financiera externa

La dirección financiera externa consiste en tener un director financiero al mando de las finanzas sin llevarlo a la plantilla. En Caudal Asesores la lleva Fran Vera, con más de quince años dirigiendo finanzas en multinacionales en España, y cubre margen por línea, reporting mensual, tesorería y financiación.

Qué incluye

Qué incluye

  • Margen real por línea de negocio, con los costes bien imputados
  • Previsión de tesorería a 13 semanas, actualizada cada semana
  • Reporting mensual: cuadro de mando con los pocos números con los que decides
  • Preparación de la conversación con el banco: qué pedir, cuándo y con qué papeles
  • Análisis de precios y de punto de equilibrio antes de tocar una tarifa
  • Una reunión al mes contigo, con decisiones concretas y no un informe

Qué no incluye

Decirlo genera más confianza que cualquier promesa.

  • Presencia diaria en tu empresa. Esto es dirección, no una contratación encubierta
  • Firmar cuentas ni asumir cargo de administrador
  • Auditoría, valoración de empresa ni due diligence
  • Garantizar que el banco te dé financiación. Se prepara la petición, no se decide por él
  • Captación de clientes, marketing ni estrategia comercial

Cómo trabajamos

Hay un momento en la vida de una empresa en el que el dueño deja de saberlo todo.

No pasa de golpe. Pasa cuando llega la segunda línea de negocio, y luego el sexto trabajador, y el cliente que paga a noventa días, y el préstamo del local que hay que ir devolviendo mientras todo lo demás sigue funcionando. Cada cosa por separado se lleva bien. Todas a la vez, no.

Y a partir de ahí se decide a ojo.

Lo que hace un director financiero

Que es un trabajo concreto, no una etiqueta:

decir qué línea de negocio gana dinero y cuál se lo come saber qué vas a tener en el banco dentro de trece semanas calcular si una subida de precio te compensa antes de hacerla ir al banco con los papeles y el momento correctos decir si esa contratación cabe o no cabe etc

Eso no lo hace tu asesoría, y no porque sea mala. Lo hace un director financiero, y el problema es que uno en plantilla cuesta lo que cuesta.

Lo del banco, por cierto, es un trabajo entero en sí mismo: qué producto pides, con qué números y en qué momento del año. Está desarrollado en búsqueda de financiación. Y lo que se puede dejar funcionando solo —la persecución de documentos, los informes que se rehacen a mano cada mes— cae en automatización de procesos.

Por qué no lo tienes

Porque no te cabe.

Un director financiero en nómina en España se lleva un sueldo de directivo más seguridad social, y una empresa de dos o tres millones de facturación no tiene trabajo para llenarle la jornada. Le sobraría media semana. Así que la mayoría de empresas de ese tamaño hace lo lógico: no contratarlo.

Y decide a ojo, que sale más caro pero no aparece en ninguna nómina.

Cómo funciona con nosotros

No cobro por horas. Se acuerda un trabajo, una cuota mensual y un ritmo, y lo que pagas es ese trabajo hecho: si algo se resuelve en una tarde porque ya lo he visto veinte veces, mejor para los dos.

Primero, poner la información en pie. Si la contabilidad no es fiable, nada de lo que venga después sirve. Se cuadra el banco, se limpia la cartera y se imputan los costes donde tocan.

Después, el reporting. Margen por línea, previsión de tesorería a trece semanas y el puñado de indicadores que de verdad usas para decidir. Todos los meses, en un cuadro de mando de una hoja y no en un informe de cuarenta páginas que nadie abre.

Y luego, la reunión. Una al mes, contigo. No para presentarte los números: para decidir con ellos. Qué precio se mueve, qué cliente se renegocia, si la inversión entra este año o el que viene.

Lo que no te voy a prometer

Que el banco te vaya a decir que sí. Se prepara la petición, se elige el momento y se llevan los papeles que piden. Decide el banco.

Ni que ganes más. Vas a saber dónde ganas y dónde pierdes, que es distinto y es lo que se puede prometer sin mentir.

Quince años dirigiendo finanzas en multinacionales enseñan sobre todo una cosa: que casi nunca el problema es que el empresario no sepa de números. El problema es que nadie se los ha puesto delante a tiempo.

Y eso sí tiene arreglo.

Dónde y para quién

Antes de decidir

Si primero quieres entenderlo

Estas páginas explican el trabajo sin venderlo. Léelas antes si te sirve.

Preguntas

Preguntas

¿Qué es un CFO externo?
Un director financiero que trabaja para varias empresas a la vez en vez de estar en la plantilla de una sola. Hace el mismo trabajo que uno interno: margen, reporting, tesorería, precios y banco. La diferencia no es que dedique menos, es que una empresa mediana no necesita ese puesto ocupado los doce meses para tenerlo bien hecho.
¿Cuánto cuesta un director financiero externo?
Menos que uno en plantilla. Un director financiero en nómina en España supone un coste anual de decenas de miles de euros entre sueldo y seguridad social, y una empresa de dos o tres millones no tiene trabajo para llenarle la jornada. El precio concreto sale de la conversación, porque depende del tamaño y del estado en que esté todo.
¿Por qué no aparece el precio en la web?
Porque la capa de cumplir se puede tarifar y esta no. La cuota de contabilidad depende de cosas contables, pero el trabajo de dirección financiera depende de cuántas líneas de negocio tengas, de si hay deuda, de en qué estado esté tu información de partida. Poner un número inventado sería peor que no ponerlo.
¿En qué se diferencia de lo que ya hace mi asesoría?
Tu asesoría te dice lo que pasó y se asegura de que cumples. La dirección financiera usa esos mismos números para decidir qué pasa después: qué línea sostienes, qué precio subes, a qué banco vas. Son dos trabajos distintos y no compiten, de hecho el segundo necesita que el primero esté bien hecho.
¿Tengo que cambiar de asesoría para contratar esto?
No. Se puede trabajar encima de la contabilidad que ya tienes, con tu despacho actual haciendo lo suyo. Lo único imprescindible es que esa contabilidad sea fiable: si el banco no cuadra con el extracto y la cartera arrastra facturas fantasma, lo primero es arreglar eso.
¿A partir de qué tamaño tiene sentido?
Cuando decidir a ojo empieza a costar dinero de verdad: varias líneas de negocio, plantilla que crece, tensiones de tesorería que se repiten, o una inversión encima de la mesa. Una empresa pequeña con un solo producto y sin deuda no necesita esto, y decirlo forma parte del trabajo.
¿Se factura por horas?
No. Se acuerda un trabajo y una cuota mensual, y lo que se paga es ese trabajo hecho, tarde lo que tarde. Facturar por horas premia al que va lento y penaliza al que resuelve algo en una tarde porque ya lo ha visto veinte veces. Lo que compras es criterio, no tiempo.

Siguiente paso

Veinte minutos y te digo qué haría.

Sin presentación de la empresa ni PowerPoint. Me cuentas cómo lo llevas hoy y qué te preocupa, y te digo si te puedo ayudar o no.

Reservar llamada20 min · sin compromiso

Actualizado: