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Búsqueda de financiación

La búsqueda de financiación consiste en preparar la petición antes de sentarse con el banco: cuánto pedir, en qué producto, con qué plazo y con qué documentación. Caudal Asesores prepara esa petición y acompaña la negociación, pero la decisión de conceder es siempre del banco.

Qué incluye

Qué incluye

  • Cuánto necesitas de verdad y para qué, calculado desde la previsión de caja
  • Qué producto encaja: póliza, préstamo, leasing, descuento o confirming
  • Dosier con las cuentas, las previsiones y las explicaciones que el banco va a pedir
  • Comparación de las ofertas que te lleguen, con el coste total y no solo el tipo
  • Acompañamiento en la conversación con la entidad
  • Revisión de la deuda que ya tienes, por si se puede reordenar

Qué no incluye

Decirlo genera más confianza que cualquier promesa.

  • Garantizar que te concedan nada. Decide el banco y no hay atajo
  • Intermediación cobrando comisión de la entidad. Aquí se cobra de ti y solo de ti
  • Financiación para particulares: hipotecas, consumo o coche
  • Subvenciones y ayudas públicas, que tienen sus propios especialistas
  • Refinanciar deuda ya impagada. Eso es otra conversación y es con un abogado

Cómo trabajamos

Al banco se va con los deberes hechos o no se va.

Suena a tópico y no lo es: la diferencia entre llegar preparado y llegar a ver qué dicen no está en que te concedan o no. Está en las condiciones, y las condiciones son dinero todos los meses durante años.

El error de calendario

La financiación se pide cuando hace falta. Ese es el error.

Cuando hace falta, ya se nota. El banco mira las cuentas, ve la tensión, y hace lo que haría cualquiera: prestar más caro, pedir más garantías, o no prestar.

Y tú negocias desde la peor posición posible, que es necesitándolo.

Con una previsión de tesorería a trece semanas la conversación cambia de sitio. Ves el agujero en la semana 9 estando en la 2, vas al banco en la 3, y llegas diciendo «voy a necesitar esto en dos meses, aquí está el porqué» en vez de «necesito esto el viernes».

Es la misma operación. No es el mismo precio.

Pedir lo que toca, en el producto que toca

Otro clásico:

financiar circulante con un préstamo a cinco años comprar una máquina tirando de la póliza pedir 50.000 porque es un número redondo, sin saber si son 30 o son 80 firmar mirando solo el tipo de interés etc

Cada producto sirve para una cosa. Una póliza cubre el desfase entre lo que cobras y lo que pagas, y se paga por lo que dispones. Un préstamo financia algo que dura años y se devuelve en cuotas. Confundirlos sale caro de una forma que no se ve hasta el segundo año.

Y el tipo de interés no es el coste. El coste son las comisiones de apertura y estudio, la vinculación que te piden (el seguro, la nómina, la tarjeta) y lo que te cuesta el aval. Dos ofertas con el mismo tipo pueden llevarse una diferencia notable cuando se suma todo.

Lo que hacemos

Calcular cuánto necesitas. Que sale de la previsión de caja, no de una sensación. Pedir de más cuesta dinero y pedir de menos obliga a volver dentro de tres meses, que es peor.

Elegir el producto y la entidad. Y a veces varias entidades a la vez, para que haya con qué comparar.

Montar el dosier. Las cuentas, los impuestos, la deuda que ya hay y la previsión. Ordenado, coherente y con las respuestas preparadas para las preguntas que van a hacer.

Sentarme contigo en la conversación, si quieres. O prepararte para que la tengas tú, que a veces es mejor.

Lo que no

No te voy a decir que te van a dar el dinero. Decide el banco, mira lo que mira y a veces dice que no por razones que no tienen que ver contigo.

Y no cobro comisión de la entidad. Cobro de ti, porque cobrar de los dos lados es trabajar para uno solo, y no sería para ti.

Dónde y para quién

Preguntas

Preguntas

¿Me garantizáis que el banco me dé el dinero?
No, y desconfía de quien te lo garantice. Lo que se puede hacer es llegar con la petición bien construida, el producto adecuado y los papeles que van a pedir antes de que los pidan. Eso mejora mucho las probabilidades y sobre todo mejora las condiciones, pero la decisión es del banco.
¿Cobráis comisión del banco?
No. Aquí se cobra del cliente y solo del cliente, porque cobrar de las dos partes es cobrar de una y trabajar para la otra. Si un intermediario se lleva un porcentaje de la entidad, tiene un incentivo para colocarte el producto que más le paga a él.
¿Cuándo es el mejor momento para pedir financiación?
Cuando no la necesitas todavía. Es la regla más repetida y la que menos se cumple. Un banco presta con mucho más gusto a una empresa que enseña una previsión y pide con seis meses de margen que a una que llega con el agua al cuello, y las condiciones no se parecen.
¿Qué papeles me va a pedir el banco?
Las cuentas de los últimos ejercicios, los impuestos presentados, la relación de deuda que ya tienes y, si la operación es grande, una previsión. Lo que marca la diferencia no es tenerlos: es que cuenten una historia coherente y que tú puedas explicarla sin dudar.
¿Póliza o préstamo?
Depende de para qué. Una póliza de crédito cubre desfases entre cobros y pagos y se paga por lo dispuesto; un préstamo financia una inversión concreta y se devuelve en cuotas. Financiar circulante con un préstamo a largo, o una máquina con una póliza, son dos errores caros y bastante comunes.
¿Y si ya tengo deuda con varios bancos?
Se mira primero lo que hay antes de pedir nada más. A veces la solución no es más financiación sino reordenar la que existe: alargar plazos, cambiar producto o concentrar. Pedir dinero nuevo encima de una estructura mal montada suele empeorar el problema en vez de resolverlo.

Siguiente paso

Veinte minutos y te digo qué haría.

Sin presentación de la empresa ni PowerPoint. Me cuentas cómo lo llevas hoy y qué te preocupa, y te digo si te puedo ayudar o no.

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